Volkswagen Polo R WRC, el imbatido de los rallys


El Volkswagen Polo R WRC es uno de los modelos más exitosos en competición de los últimos años. Este modelo debutaba en el Campeonato Mundial de Rallyes en 2013 y desde ese momento no tuvo techo. Se basaba en el utilitario de calle, aunque con un profundo desarrollo llevado a cabo por Volkswagen Motorsport. Su llegada fue acogida con dudas, pues tendría que luchar con rivales de la talla del Citroën DS3 WRC o Ford Fiesta RS WRC.

A pesar de las dificultades, los comienzos del Volkswagen Polo R WRC fueron muy dulces. Había un proyecto sólido y un buen equipo, pero además contaban con un piloto de garantía como es Sébastien Ogier, que estaba acompañada por el copiloto Julien Ingrassia. Una dupla de oro que dio muy buenos resultados y consiguieron el doblete en 2013 y 2014, ganando ambos años el WRC como piloto y también logrando el mundial de constructores para Volkswagen con ayuda del finlandés, Jari-Matti Latvala.

Y llegaba el año 2015, una temporada clave para mantener el dominio de la marca alemana. Había nuevos contendientes, el Hyundai i20 WRC, llegaba con fuerza. Pero Volkswagen ya había estado analizando el coche y probando para mejorarlo en todos los sentidos. El motor siguió siendo el mismo bloque de 1.6 litros con una potencia de 315 CV, adaptándose a la normativa vigente. La tracción a las cuatro ruedas tampoco se vio afectada.

Lo que si cambiaba en la temporada 2015 era la caja de cambios. Anteriormente se accionaba mediante una palanca secuencial, pero el WRC autorizó la vuelta del sistema de levas a la columna de la dirección, para que los pilotos no tuvieran que aparcar las manos del volante. Otra de las claves del coche fueron las posibilidades de adaptarse a diferentes terrenos (tierra, asfalto, nieve…), modificando elementos como la suspensión.

De esta forma comenzaba la temporada 2015 y tanto el Volkswagen Polo R WRC como Sébastien Ogier, empezaron a dar resultados desde el principio. Los cambios aerodinámicos y el peso reducido a 1.200 kg hacían que el coche volase y comenzaron a sucederse las victorias y los podios. Ogier se terminó imponiendo con bastante facilidad y Volkswagen sumó otro título gracias también a los puntos de Latvala.

Para la pasada temporada 2016 el coche apenas recibió cambios y el equipo se tambaleó tras la salida de su director, Josh Capito, a mitad de temporada. Aún así, los resultados fueron muy buenos, coche y piloto respondían a la perfección como en años anteriores. Y se gestó el cuarto triunfo consecutivo, Sébastien Ogier hacía historia imponiéndose de nuevo en el WRC y dando otro mundial de constructores a Volkswagen.

En la temporada 2017 se avecinaban cambios al Campeonato Mundial de Rallyes. Volkswagen estuvo desarrollando durante 2016 un nuevo Polo WRC más ancho, más aerodinámico, 25 kg más ligero y con diferencial central; como mandaba la normativa. A pesar del desarrollo y las pruebas, a finales del año pasado Volkswagen confirmaba que abandonaba el WRC sin dar apenas explicaciones. Era el punto final a una época de éxitos constantes. Sus pilotos buscaron nuevos equipos, de forma que Ogier está compitiendo con Ford, Latvala lo hace con Toyota y Mikkelsen con Citroën.

Fuente: noticias.coches.com

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